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Por la calle Fontán o por la de Fruela, salga del casco viejo hacia la Plaza de La Escandalera.

Al paso se encontrará el edificio de la Junta General del Principado, sede del Parlamento asturiano y detrás, la sede del Gobierno autonómico, en el antiguo edificio del Banco de España. El edificio de la Junta General (1901), proyectado por Nicolás García de Rivero fue antes Diputación y es sede parlamentaria desde 1993. Ocupa el lugar del antiguo Convento de San Francisco, con un derribo polémico para crear el nuevo eje de las calles Fruela y Uría. El interior, con ornamentación historicista, importantes vidrieras, alfombras y relojes y abundante obra pictórica de calidad en cuadros y murales, tiene una escalera monumental y es visitable en jornadas de puertas abiertas en agosto y a comienzos de diciembre, en torno a la fiesta de la Constitución.

Este edificio hace esquina con la Plaza de La Escandalera, el centro del casco urbano. Solo tiene poco más de un siglo, pero ha tenido muchos nombres oficiales y hay debate sobre a qué alboroto ciudadano se debe el de La Escandalera.  

La plaza de La Escandalera está separa por el comienzo de la calle Uría del Campo San Francisco, parque central de Oviedo, y en su entorno hay varios puntos de  interés. Un lateral lo ocupa la sede de Liberbank (antes Caja de Ahorros de Asturias) cuyo reloj marca las horas tocando el “Asturias Patria Querida” himno oficial del Principado. Otro frente lo ocupa el edificio de oficinas propiedad de una empresa de Seguros, característico de los proyectos del que fuera arquitecto municipal Juan Miguel de La Guardia, con gran número de proyectos en la ciudad de entre siglos (XIX-XX); conocido como “Casa Conde” (1904),  el inmueble combina el eclecticismo y la introducción de elementos decorativos del modernismo.

termómetro y jirafa

Oviedeces: Mucho mote

En la plaza de La Escandalera y su entorno están o pueden verse algunos de los edificios singulares que los ovetenses conocen por un mote que en muchos casos ha acabado por ser nombre oficial.

Así, en el cruce de la plaza con la calle Fruela, está “El termómetro” (por su esquina acristalada en curva) acabado en los años 40 aunque diseñado antes como ejemplo de renovación urbana. Enfrente, en el borde del Campo San Francisco, una pequeña edificación donde se encuentra la Oficina municipal de Turismo, se conoce como “El Escorialín”, como lo “bautizaron” los ovetenses el tiempo que tardó en construirse, en referencia al gran monasterio de El Escorial.

Y otro ejemplo: por detrás del Campoamor asoma la trasera de “La Jirafa”, nombre popular de este inmueble en el que en los años 50 del siglo XX se quiso emular el americanismo de los rascacielos.  

Entre estos dos frentes asoma la fachada del Teatro Campoamor, el gran teatro lírico de Asturias, inaugurado en 1892 y con varias reformas en su historia. El Campoamor acoge la temporada de Ópera, la segunda más antigua de España, (www.operaoviedo.com) y la programación municipal de los festivales de Zarzuela y Danza aunque en su programación destaca la ceremonia de la entrega de los Premios Princesa de Asturias (www.fpa.es) cada mes de octubre y con repercusión internacional.

El teatro, que lleva el nombre del poeta asturiano Ramón de Campoamor, responde al clasicismo romántico centro europeo, es un teatro “a la italiana” con planta de herradura en su interior en cuya decoración destaca la gran lámpara de araña isabelina colgada sobre el patio de butacas, los antepechos de los palcos y las barandillas de los pisos superiores. Tiene 5 pisos y un total de 1491 butacas, En la fachada, los arcos de la planta baja dan paso en la segunda a dinteles que corresponden al espacio cultural del “Salón de Té”.

Uría

Desde La Escandalera y alejándose del casco antiguo, parten dos ejes con gran presencia comercial. Por la izquierda, parte la calle Uría, calle principal de la ciudad, que se abrió al construirse la estación del tren, situada al fondo y que en Oviedo se llama “Estación del Norte”. Por la derecha, pasado el Campoamor, comienza la calle Pelayo y luego Palacio Valdés, ambas peatonalizadas. Toda esta zona tiene una fuerte implantación comercial con comercios, sobre todo, de ropa, calzado y complementos de vestir. La existencia de grandes almacenes y cadenas iguales a las que hoy hay en cualquier capital se combina con un potente y cuidado comercio local y tradicional así como con franquicias de marcas nacionales e internacionales. Tiene donde elegir.

Si va por Uría, a la derecha encontrará la calle Milicias Nacionales, con la escultura de Woody Allen (Premio Princesa de Asturias de las Artes en 2002) a la que los gamberros rompen intermitentemente las gafas.

En Uría encontrará varios edificios de interés (Oviedo tiene también una guía para una ruta de arquitectura) destacando quizá dos: La “Casa Blanca”, en el número 13,obra de Manuel del Busto (1929) que fue el primer edificio en altura de la calle y que refleja tanto en el exterior como en el interior la visión burguesa de los años 20, y ya al final (números 27 y 29) las llamativas “Casas del Cuitu” del maestro de obras Ulpiano Muñoz; merece la pena observar desde en frente su fachada de un barroquismo exacerbado.

Vuelva hacia el centro por las calles Melquiades Álvarez, Palacio Valdés y Pelayo. Al final de la primera, en el cruce está la iglesia de San Juan (1902-1909) que es basílica y a la que han llamado “la catedral del ensanche”; obra del arquitecto diocesano Luis González Bellido es un edificio de gran monumentalidad, con dos torres, cúpulas, ventanales con vidrieras...y profusa decoración interior; tiene una llamativa iluminación nocturna.

Oviedeces

Mire hacia arriba: Las cúpulas

Hay muchos edificios en Oviedo, sobre todo de los primeros “años veinte del veinte” y los construidos en esquina, que están rematados por una cúpula, algunas de gran belleza. Así que no se olvide de mirar hacia arriba. 

Cúpulas