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Catedral de San Salvador

Es el centro del casco antiguo de Oviedo. De una sola torre, se levanta sobre la basílica construida por orden de Alfonso II, "El Casto". Aunque la mayor parte de la basílica es del siglo XV, debido a sus numerosas reconstrucciones,  reúne diferentes estilos artísticos, predominando el gótico flamígero. 

La visita al interior de la Catedral es con entrada de pago (Consulte precios, horarios y más información en www.catedraldeoviedo.com). Antes de entrar, admire la torre y una vez dentro, al menos no se pierda los siguientes “imprescindibles”:

  • El retablo mayor. Es una de las obras de mayor belleza del gótico español junto  a los retablos de Toledo y Sevilla. Es un conjunto sobredorado de 24 altares (con cinco calles y cinco alturas) en el que, dejando la calle central aparte,  se puede “leer” el Evangelio. El proyecto general se debe a Grijalte de Bruselas y Juan de Balmaseda que trabajaron en este retablo en 1511 y 1518.
  • La Capilla del Rey Casto. Es un lugar de oración y recogimiento. Situada en el extremo del crucero norte (por la nave de la izquierda) acoge, al fondo,  el Panteón de los Reyes. Es uno de los espacios históricos más importantes de la Catedral ya que ocupa el lugar donde Alfonso II mandó construir una basílica prerrománica para acoger su sepultura y la de sus antecesores y herederos en el primer panteón de reyes españoles. La basílica estuvo en pie hasta 1705. La capilla del Rey Casto tiene una magnifica portada interior de escultura gótica, que solo verá al salir.
  • La Cámara Santa.
  • El Claustro.

Si viaja con familia, sepa que tienen visita especial pensada para los niños.

La catedral

 
Torre Catedral y Campana Wamba

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Wamba, la campana más antigua de España

Es difícil verla, es difícil oírla, pero en la torre de la Catedral está la Wamba, datada como la campana más antigua de España. El bronce, de 1219 y con un sonido grave y de onda larga, pesa 776 kilos y mide 1,23 de alto y 1,19 de diámetro. Solo se tañe con macillo metálico sobre el badajo en fechas especiales como la Navidad o la visita de un Papa.

En 2019 cumplirá 800 años.

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El Martes de Campo, de antigua cofradía a una fiesta local

La Balesquida es una antigua cofradía fundada en 1232 por una donación de Doña Velasquita Giraldez para el gremio de sastres o alfayates. Veneran a la Virgen de la Esperanza y el martes siguiente al Domingo de Pentecostés, en recuerdo de una antigua jira a la ermita de Santa Ana de Mexide,  se celebra el Martes de Campo, fiesta local en Oviedo. Ese día, los ovetenses comen en los parques y zonas verdes de la ciudad con un componente obligado en el menú campestre: el “bollo preñao” o típico bollo asturiano con chorizo. Tanto, que la fiesta también se conoce como “Martes del bollo”. La semana anterior, un heraldo de blanco sobre caballo blanco pide permiso al Alcalde para la celebración de los festejos.

ventana_capilla_balesquida

Plaza de Alfonso II el Casto

 Alrededor de la plaza, tiene todo un muestrario de edificaciones de distintos siglos. 
A destacar:
  • Con la Catedral a la espalda, a la derecha y en esquina al fondo, Palacios de Valdecarzana y detrás, Palacio de Camposagrado, ambos (S. XVII) ocupados por el Tribunal Superior de Justicia de Asturias. 
  • Enfrente, Capilla de La Balesquida (S.XIII), Casa de los Llanes (S.XVIII, en reconstrucción), Colegio Notarial (S. XVIII) y Palacio de la Rúa o Marques de Santa Cruz (S.X) que es el edificio civil más antiguo de Oviedo; privado y en alquiler para eventos.

En el lateral izquierdo de la Plaza de la Catedral. En la esquina, asoma la nueva “piel” de la ampliación del Museo de Bellas Artes de Asturias (S. XXI), obra de Patxi Manglado. Y enfrente, escultura de La Regenta, uno de los  puntos donde muchos turistas aprovechan para sacarse una foto  con la Catedral al fondo. 
En el otro extremo de la plaza, ya en esquina junto a la basílica, Iglesia de San Tirso el Real.
Aunque no vaya a proseguir por aquí la ruta, le merece la pena asomarse al menos por esa esquina a la calle Santa Ana, y admirar en el testero de San Tirso la ventana (aquí cegada) con el triple arco característico del prerrománico, del S. IX.
Enfrente, ver el lateral de la Catedral y el recoleto Tránsito de Santa Bárbara.

Escultura la Regenta

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La Regenta

Dicen que a los títulos honoríficos que tiene la ciudad se debería añadir el de “la bien novelada”. Entre las obras literarias en las que Oviedo se recrea, la más importante es “La Regenta” de Leopoldo Alas “Clarín”, en la que Oviedo es “Vetusta”.

“La Regenta” está considerada como la novela española más importante del siglo XIX. Con más de cien personajes (cuatro de ellos centrales), la obra está encuadrada en el realismo progresista y en sus dos tomos (1884-1885) retrata, con ironía crítica, la sociedad de una ciudad de provincias de la España de la Restauración.

De vuelta a la Plaza de la Catedral, con la basílica a su espalda, salga por la esquina de enfrente a la derecha. A continuación del Palacio de Camposagrado, entra usted en la Plaza de Porlier. En el lateral izquierdo se encuentra el Palacio de Malleza o Toreno (S. XVII), uno de los palacios barrocos que puede ver por el centro de Oviedo. Este en concreto es la sede del Real Instituto de Estudios Asturianos (RIDEA). En la plaza tiene a la derecha  un edificio propiedad de Telefónica que ocupa el lugar donde se encontraba el castillo fortaleza que mandó construir Alfonso II el Casto. En la esquina un cartel le describe que esta fue la zona donde ese encontraba la antigua judería de Oviedo. Y enfrente, dos elementos de interés, el Teatro Filarmónica y en la esquina, una sede bancaria construida en 1900 para el antiguo Banco Asturiano. En la esquina, otra escultura objeto de muchas fotos de turistas. La pieza (“El regreso de William B. Arrensberger”) de Eduardo Úrculo es conocida como “El viajero”.

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Más de cien esculturas a pie de calle

Por todo Oviedo encontrará más de cien esculturas urbanas, todo un museo a pide calle. Obras de diferentes estilos y valor, algunas convertidas casi en iconos, otras representantivas de hechos, personajes, costumbres…de la ciudad.

A menudo los ovetenses las utilizan también como punto de encuentro cuando quedan con los amigos. Puede ir admirándolas a su paso o puede incluso utilizarlas como hitos de un paseo. Existe incluso una “Ruta de las esculturas” solo por el centro de la ciudad y si viaja en familia, puede ser una buena fórmula para entretener a los más pequeños.

Escultura La Torera

Cuatro siglos de Universidad

Desde la Plaza de Porlier acceda al principio de la calle San Francisco que comienza, a la izquierda,  con el edificio histórico de la Universidad de Oviedo, la institución pública de enseñanza superior de Asturias, con más de 4 siglos de historia y campus en Oviedo, Gijón y Mieres. El edificio histórico alberga ahora dependencias institucionales y el Aula Magna, mientras que en el contiguo “Colejio de Recoletas” está el Rectorado. El edificio, de corte clasicista está muy reconstruido tras los destrozos que sufrió en la Revolución de 1934 y en la Guerra Civil. En el centro del patio, escultura de su fundador, el inquisidor Fernando Valdés Salas.

Cualquier visitante puede entrar y pasear el patio. Y en verano, hay días con programación cultural,  con conciertos de entrada gratuita. (www.uniovi.es

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La pedrera, refugio con fuero

El enlosado que rodea en esquina el edificio histórico de la Universidad tiene nombre propio: La pedrera. La primera se construyó en 1609 y aunque está ya muy modificada por diversas reposiciones, tiene, junto a los poyetes y cadenas que hay frente a la fachada de la sede académica, una historia propia. Representa los antiguos fueros académicos entre los que se incluía el privilegio de derecho de asilo. Aunque sin vigencia, en épocas de protestas estudiantiles se reivindicaba que una vez en la pedrera, la policía no pudiera actuar contra los universitarios.

La Pedrera, nevado

Al fondo a la izquierda, siga la Calle del Peso. En su comienzo, encontrará un fragmento de la muralla de la ciudad.  Una muralla que data del siglo XIII y el reinado de Alfonso X. Esta calle lleva el nombre del Peso ya que este (en el número 13) era el lugar donde se encontraba el peso público de la ciudad para la harina; hasta 1861 así lo recordaba una lápida que hoy está en el Museo Arqueológico. 

Por la calle del Peso llega a la Plaza de la Constitución, que preside el edificio del Ayuntamiento; enfrente tiene una Oficina de Información Turística sobre Oviedo y sobre Asturias y a la derecha, la Iglesia de San Isidoro, que fue iglesia del Colegio de los Jesuitas hasta la expulsión de esta orden en 1767 y cuyo edificio tuvo, como la Catedral, diseñada pero nunca construida, una segunda torre.

El edificio del Ayuntamiento, Casa Consistorial, fue diseñado en 1622 por Juan de Naveda aprovechando el soporte de la vieja muralla. Las obras acabaron en 1671 pero ha tenido grandes reformas, la última, la realizada en 1940 con proyecto de Gabriel de la Torriente y en la que se añadió la torre del reloj. En el edificio destaca el arco encima del cual se encuentra el despacho del Alcalde. Pasando por ese arco, dejará justo a su espalda el final de la calle Magdalena, primer tramo de la antigua carretera de Castilla, por la que llegaban viajeros y peregrinos hacia la Catedral; y enfrente, la calle Cimadevilla que, por Rúa, le hará desembocar de nuevo en la plaza de la Catedral. 

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La primera calle “principal”

Cimadevilla, ahora con predominio de bares y restaurantes, fue el centro comercial, bancario y admistrativo de Oviedo hasta bien entrado el siglo XIX cuando la calle Uría le arrebató esa preminencia de calle central y principal. Es también una calle literaria, el paseo de la “Encimada” en “La Regenta” de Clarín y escenario urbano del “Nosotros los Rivero” de Dolores Medio.

Ayuntamiento