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Las fiestas de San Mateo son las fiestas grandes de Oviedo, que no patronales.

El Día grande es el propio 21, festividad de San Mateo, el séptimo día después de la festividad de la exaltación de la Santa Cruz o inicio del jubileo de la Santa Cruz o de la perdonanza.

La historia de las fiestas mateínas en Oviedo es pues la de los peregrinos que visitaban la Catedral y cumplían los requisitos precisos para gozar de indulgencia plenaria. Como la perdonanza concluía el 21 era fecha de fiesta. En la actualidad el 21, es el Día Grande, el Día del bollo, en el que ciudadanos y visitantes ‘toman’ los parques y zonas verdes de la ciudad para comer el bollo preñao o bollo de chorizo. También el 21 se exhibe en la Misa en honor de San Mateo, que se celebra en la Catedral, el Santo Sudario de Oviedo (conocido popularmente como “el pañolón de Oviedo”), una reliquia de la Iglesia que guarda en la Cámara Santa de la Basílica ovetense y que se cree que cubrió el rostro de Jesucristo.

El Santo Sudario se expone, además del 21 de septiembre,  el Viernes Santo y el 14 de septiembre.

En San Mateo, la fiesta va por zonas y por horarios, si bien son los chiringuitos, ubicados en la zona antigua, los que aglutinan a la mayoría de incondicionales de los festejos mateínos. La plaza de la Catedral acoge durante los días de fiesta, en torno a unos diez días en función del calendario, conciertos gratuitos y, a pocos metros, en la plaza de Feiijoo se instala el escenario del Concurso de Rock Ciudad de Oviedo-Alejandro Espina, al que suben nuevos grupos asturianos. La plaza del Paraguas suele acoger recitales de pequeño formato.

Respecto a la evolución de las fiestas de San Mateo, ya a finales del siglo XIX, en 1894, cuentan las crónicas que el Ayuntamiento de Oviedo desembolsó 5.000 pesetas, para contratar bandas de música y grupos de gaita y tambor. 

El Campo es para los niños

tren por san francisco

La mayoría de atracciones y actividades mateínas para los más pequeños se desarrollan en el Campo San Francisco. Hinchables, caballitos y espectáculos de calle infantiles conviven desde hace años con casetas hosteleras instaladas en el Paseo de El Bombé, escenario también de actuaciones en directo y orquestas. 

La noche de los fuegos

fuegos artificiales

La víspera del Día Grande de San Mateo los ovetenses miran al cielo. Se celebra la Noche de los fuegos, seguida por más de cien mil personas. Pólvora y color anuncian, desde comienzos del pasado siglo XX, el Día del bollo. Desde hace años el lanzamiento de los fuegos de artificio se celebra en el Parque de Invierno, por la ubicación y seguridad que entraña este espacio verde de la ciudad. 

Les paxarines

 

les paxarines

Son figuritas elaboradas con agua y harina teñida con azafrán a la que se le dan distintas formas: cestitas, nidos con huevos, figuras humanas,... adornados con lazos. La tradición cuenta que sirven como amuleto o protector contra las tormentas. Se compran únicamente a la salida de la Catedral, tras la celebración de la misa en honor a San Mateo, el 21 de septiembre.  Esta costumbre data de hace más de 300 años.

El origen

 

Puerta de la Perdonanza

El Papa Eugenio IV concedió, en una bula, en 1428, la indulgencia plenaria a cuantos visitaran la Catedral de Oviedo el día de la Exaltación de la Santa Cruz, o los ocho días anteriores o posteriores del año en que tal festividad cayera en viernes. Desde 1982 se establece que puedan lograr la citada indulgencia todas las personas que cumplan con los requisitos del 14 al 21 de septiembre.

san mateo

A finales de los años 40 , un artesano valenciano que hacía gigantes y cabezudos comentó refiriéndose a la Calle Uría de Oviedo: "...tienen ustedes una de las calles más bonitas de España para desfiles y cabalgatas".

La frase oída por el conocido pintor ovetense Alfonso Iglesias - autor de los personajes Alfonso, Telva y Pinín protagonistas de unas tiras cómicas que se publicaban en la prensa local- le sirvió de guión para idear un gran desfile homenaje a la gran cantidad de emigrantes asturianos a América, que en verano volvían a Asturias y mostraban sus lujosos "haigas" por un Oviedo de aquella apenas motorizado. La palabra "haiga" se refiere a los grandes coches americanos y deriva de una expresión que atribuída a los "ricos" que al ir comprar un coche solicitaban el más caro que "haiga". El vocablo se sigue utilizando hoy en día.

La idea no fue muy bien acogida en un principio por los problemas económicos que planteaba pero Alfonso Iglesias insistió en organizar el Desfile y empezó implicando a la Oficina de Emigración y a los alcaldes de las principales ciudades y villas de Asturias.

El primer desfile se celebró el 23 de septiembre de 1950 y congregó a miles de personas fascinadas por el lujo de casi 60 haigas engalanados de flores y banderas, nueve bandas de música y ocho carrozas desfilando por la calle principal. Las carrozas diseñadas por Iglesias representaban la despedida del emigrante, el barco que lo lleva a América, los países principales de destino- Cuba, México y Argentina-el regreso del indiano, ya rico, en un moderno avión y a España, que le acoge. Los periódicos de ambos lados del Atlántico la bautizaron como "la fiesta de las fiestas".

A finales de los años 50 y comienzos de los 60, la emigración comenzó a orientarse hacia Europa y eso se trasladó al propio desfile. Los tiempos cambiaron y el desfile también, y los haigas dejaron de venir y comenzaron a acudir grupos folklóricos de Alemania, Bélgica o Suiza que compartían protagonismo con los clásicos de México, Argentina o Chile.

El Día de América en Asturias siguió creciendo en miles de espectadores, en extensión, en calidad y en presupuesto. Desde hace años la filosofía del Desfile ha cambiado al tiempo que lo hacía la sociedad. Hoy es un homenaje tanto a los asturianos que se fueron como a los miles de inmigrantes que residen en Oviedo, una comitiva de multiculturalidad, colorismo y convivencia, que llena la ciudad cada 19 de septiembre.

El primer desfile de América en Asturias se celebró el 23 de septiembre de 1950. 60 ‘haigas’ engalanados, 9 bandas de música y 8 carrozas sobre la emigración en Asturias, diseñadas por Alfonso Iglesias, formaron parte de la comitiva

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Respecto al origen de las fiestas de San Mateo, las crónicas cuentan que en 1894 el Ayuntamiento de Oviedo desembolsó 5.000 pesetas, para contratar bandas de música y grupos de gaita y tambor

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El Día de San Mateo, 21 de septiembre, se exhibe en la Catedral el Santo Sudario (conocido popularmente como “el pañolón”), una reliquia de la Iglesia que guarda en la Cámara Santa y que se cree que cubrió el rostro de Jesucristo

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