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La actividad comercial ha marcado la historia de Oviedo, una ciudad de servicios.

La capital fue y sigue siendo sinónimo de comercio de calidad y atención personalizada, con una oferta muy amplia. Ir de tiendas en Oviedo es poder disfrutar de todo un universo en el que se encontrará desde grandes almacenes y franquicias a comercios tradicionales, con muchos años de experiencia y que sin embargo han sabido adaptarse a los nuevos gustos y usos del consumidor. El comprador encontrará una gran variedad de productos y un trato amable en el que los comerciantes se convierten en auténticos anfitriones para el viajero.

Ropa y complementos –bolsos, zapatos, sombreros, paraguas…-  son seguramente el producto con mayor número de tiendas en una ciudad que siempre ha tenido fama de buen vestir.

Esta es también una ciudad de buenas librerías y con una importante implantación de tiendas de decoración y de artesanía, en la que también encontrará  una variada oferta en óptica, perfumería, floristería, menaje, artículos de deporte, telefonía, agencias de viajes…..

Para el viajero, los productos gastronómicos pueden ser una buena opción de compra con la que además podrá disfrutar en su vuelta al destino de un recuerdo de su visita, incluso para compartir con familia y amigos. Compre en el mercado (en El Fontán) o en alguna de las muchas tiendas especializadas, donde además le asesorarán sobre los productos y/o su preparación. No olvide tampoco que en Oviedo hay magníficas confiterías.

Un peso histórico

En Oviedo, la actividad comercial va de la mano de la propia historia de la ciudad. El comercio tuvo aquí importancia desde los comienzos del siglo IX con el nacimiento del Camino de Santiago, dada la gran  cantidad de peregrinos que hacían la ruta lo que dio lugar a mercados medievales sobre todo de ropa y alimentos. Siguiendo el texto del libro  “Historia del comercio y de los comerciantes de Oviedo” de Carlos del Cano, el segundo gran impulso llegó cuando tras el devastador incendio de la ciudad, en 1523 y como medida de revitalización, Carlos I  concedió a la ciudad un mercado, a celebrar en jueves y sin impuestos. Los peregrinos, la  comunidad eclesiástica, la inauguración de la Universidad, el asentamiento de la aristocracia…se sucedieron históricamente como impulsores y  “consumidores” de un comercio en el que los gremios iban cambiando y ampliándose y en el que, ya mucho más cerca de nuestros días, también influyeron la construcción de infraestructuras con la meseta castellana y con el resto de Asturias.

Calle Uría

Varios ejes

En torno al casco viejo y en el centro de la ciudad,  el viajero que quiera ir de tiendas encontrará varios ejes en los que se suceden  los comercios de todo tipo en un recorrido  además  muy cómodo, ya que estas calles  o están peatonalizadas, como un gran centro comercial abierto,  o tiene anchas aceras, en las que también encontrará bares y cafeterías, con sus terrazas, si quieren hacer un alto  en su jornada de compras.

Casco antiguo

El primer eje que aquí describimos, siguiendo un itinerario bastante común entre  los turistas,  parte de la plaza de la Catedral y va por Rúa y Cimadevilla, que en otro tiempo y hasta al apertura de la calle Uría,  fue la calle más importante  en comercio de Oviedo. Al llegar a la plaza del Ayuntamiento tiene varias opciones comerciales: caminar hacia la calle Magdalena; asomarse por Peso y seguir por la plaza de Riego y  Mendizábal; seguir por Jesús hacia Fruela; o caminar por El Fontán, sus soportales y sus mercados (martes y jueves y rastro en domingo) y luego seguir por Suarez de la Riva.

Fruela-Uría

Desde las calles Fruela, Suárez de la Riva o San Francisco llegará a la Plaza de la Escandalera, considerada el puro centro de  la ciudad. Desde su esquina noroeste empieza Uría, la calle principal de la ciudad que llega, al fondo, hasta la estación ferroviaria (RENFE y FEVE), llamada Estación del Norte. En la calle Uría y sus aledaños encontrará abundancia de comercios, últimamente sobre todo franquicias. 

Palacio Valdés

Justo en la otra esquina de la Plaza de la Escandalera, donde está situado el Teatro Campoamor, comienza la calle Pelayo, peatonalizada al igual que la que le sigue , la calle Palacio Valdés y, al comienzo de Melquiades Álvarez, la que cruza en transversal, la calle Doctor Casal.

Gil de Jaz

Al poco de empezar la calle Uría, siempre con el Paseo de los Álamos y el Campo San Francisco a la izquierda, encontrará un desvío peatonal, el de la calle Milicias nacionales, y más al fondo, a la izquierda, la calle Gil de Jaz, ambas llenas de buenos comercios. Subiendo por Gil de Jaz se encamina hacia otra zona de buenas tiendas, incluidas marcas de lujo, con las transversales de las calles Marques de Pidal, Asturias, Cervantes…

 

Fontán

Horarios libres y pocos domingos

El comercio de Oviedo tiene, legalmente, libertad de horario, horario que es obligatorio tener en la puerta o en lugar visible del escaparate. Lo más común  es que las tiendas abran de lunes a sábado entre 9,30 y 10,30 por la mañana y cierren entre 19,30 y 20 horas a la tarde, si bien el comercio tradicional tiene cierre al mediodía entre 13,30 y 14 horas y hasta las 16,30 y 17 horas. En grandes almacenes y franquicias, las tiendas no cierran al mediodía, abren a las 10 de la mañana  y cierran unas a las 21 horas y otras a las 22. Muchos pequeños comercios no abren sábados por la tarde, durante el verano. 
Por protección al comercio tradicional, Oviedo tiene pocos días de apertura de las tiendas en domingo, reducido a ocho jornadas y a un área denominada de gran influencia turística. Si lo que busca es una farmacia, sepa que estas tienen también el horario comercial y con cierre al mediodía, si bien hay siempre farmacias de guardia y algunas que abren 24 horas (consultar en www.farmasturias.org  o en www.farmacias.com

No todo está en el centro

Aunque la mayor concentración comercial está en el centro de la ciudad, hay otras zonas de buenas tiendas y con abundante oferta en distintos barrios de la ciudad, por los que quizá el visitante pase camino del hotel o en rutas de visitas turísticas. Por concentración de población y desarrollo o por dotaciones de servicios de gran peso, hay otros ejes con muy interesante oferta como pueden ser: hacia Pumarín y El Milán, hacia Vallobín o hacia El Cristo-Buenavista. No desaproveche la ocasión para hacer unas buenas compras en algún establecimiento en los que sin duda le atenderán  con mimo.

Artesanos, junto a la Catedral y en La Rosaleda

Los productos de artesanía propia de Oviedo y de Asturias que el viajero  puede adquirir en su visita a la ciudad tienen dos citas de venta. La más tradicional es navideña y se instala en el Paseo de la Rosaleda del Campo San Francisco, el primero en paralelo al Paseo de Los Álamos, abierto habitual y aproximadamente entre el 15 de diciembre y el 5 de enero bajo una carpa y como como “Feria de Artesanía”. La segunda, partir de este año 2018, se celebra el tercer fin de semana de cada mes en la Plaza de la Catedral como “Mercado Artesano y Ecológico”. Entre la artesanía que se puede comprar en Oviedo está la alfarería de Faro, sin olvidar las joyas en azabache  con quiasolita y algunas más novedosas realizadas con cristal de botellas de sidra reciclado o las reproducciones en esmalte y plata de rosetones de la Catedral. El azabache  -variedad de carbón formado en el período cretácico- es cada vez más escaso; la figura más típica de este material  es una mano o puño llamada “higa” o “cigüa” que se suponía defendía contra el mal de ojo (“cigüar” o “agueyar” en asturiano). La quiastolita, que se vende engarzada para colgantes o llaveros, es una piedra formada por  cuatro cristales de manera que al partirla y pulirla reproduce de forma natural una cruz.