Novedades de la Ley 45/2015 de Voluntariado
La Ley 45/2015, de 14 de octubre, de Voluntariado, pretende veinte años después de la anterior ley que regulaba la acción voluntaria, dotar de un nuevo marco jurídico que responda a la realidad del voluntariado en los comienzos del siglo XXI.
 
En ella se redefine el voluntariado y se fijan sus requisitos, estableciendo como fundamental que la acción voluntaria se realice a través de entidades de voluntariado y que se enmarque dentro de programas de voluntariado. Como novedad, se consideran actividades de voluntariado las realizadas a través de la tecnología de la información.
 
  El marco de la acción voluntaria se completa con la enumeración de los valores, principios y dimensiones que deben inspirar al voluntariado. Así mismo, se establecen los ámbitos de actuación del voluntariado, definiendo 10 ámbitos diferentes donde realizar la acción solidaria.
 
La novedad incluida en el caso de las personas voluntarias, es considerar que también menores de edad pueden realizar voluntariado en determinadas condiciones, siempre que se respete su interés superior. Además, se garantiza la accesibilidad universal incorporando a las personas mayores, con discapacidad o en situación de dependencia. Se actualiza el estatuto jurídico de las personas voluntarias, incorporándose aspectos novedosos como la protección de datos personales, el principio de accesibilidad universal, medidas de seguridad y salud…
 
Un nuevo requisito para poder ejercer una acción voluntaria que conlleve el contacto habitual con menores es no haber sido condenado/a por sentencia firme por delitos contra la libertad e indemnidad sexual, trata y explotación de menores. Para ello, se deberá acreditar tal condición mediante la aportación de un certificado negativo del Registro Central de Penados por estos delitos.
 
Con el fin de regular las relaciones entre la persona voluntaria y la entidad de voluntariado, se establece el acuerdo de incorporación que debe formalizarse para definir y regular la actividad que va a desarrollar la persona voluntaria y en él se contemplan entre otras cosas: dedicación, funciones, sistemas de funcionamiento interno…
 
Otro punto importante es el reconocimiento de la labor voluntaria, las entidades de voluntariado tienen la obligación de elaborar de una certificación que acredite el desarrollo de la acción voluntaria, esta acreditación puede solicitarse durante el desarrollo del proceso y es obligatoria su entrega al final del mismo. Se podrán reconocer, a través de un sistema objetivo, las competencias que la persona voluntaria haya podido desarrollar con vistas a su promoción personal o profesional o a la posterior incorporación al empleo público o privado.
 
 
Aparece como uno de los actores de la acción voluntaria la figura de las personas destinatarias de la acción voluntaria. Se incorporan sus derechos y deberes encaminados hacia el cuidado de las personas desde el respeto y la libertad de elección.
 
Se establecen las bases de la relación del voluntariado con la Administración General del Estado, ésta podrá promover y desarrollar actuaciones de voluntariado, siempre que:
  • Se realicen en colaboración con las entidades de voluntariado.
  • Su ejecución no suponga reducción o supresión de los servicios públicos que por ley les correspondan.
Además se definen las competencias de la Administración del Estado (información, formación e impulso de la presencia del voluntariado en todos los niveles del sistema educativo).
 
Para articular y fortalecer esta relación, se propone la creación de dos nuevas herramientas/organismos que promuevan el cumplimiento de las funciones establecidas para la Administración. Estos son: La Comisión Interministerial de Voluntariado y el Observatorio Estatal de Voluntariado.
 
Se reclama además, un marco de cooperación entre las diferentes Administraciones Públicas que sea especialmente proclive a la consolidación y desarrollo del voluntariado.
 
Se hace especial referencia a la participación de las empresas en actividades de voluntariado. No son entidades de voluntariado pero pueden promover y participar en programas de voluntariado teniendo en cuenta una serie de condiciones.