Sanidad animal

Los animales de compañía (especialmente perros y gatos) las enfermedades que más padecen son las gastrointestinales y las del aparato respiratorio. Los cachorros son especialmente sensibles a su padecimiento. Muchos se mueren víctimas de ellas.

Las gastrointestinales se detectan básicamente por la aparición de heces que pueden incluso contener sangre. Un animal en ese estado debe ser llevado a la consulta veterinaria. Allí mediante un estudio coprológico ( investigación de las heces al microscopio) se detecta el origen de la enfermedad que puede ser por parásitos internos o por virus o bacterias ;incluso por varias patologías asociadas. La aplicación del medicamento adecuado ( en los casos de parásitos; “albendazol”,”panacur”, “flagyl”, “amidurene” son los más frecuentes ) durante 5 días y el mantenimiento de la hidratación del animal, incluso con suero por vía endovenosa, son fundamentales para salvar la vida del animal. En los cachorros en retraso en tratamiento en 24 horas puede ser fatal.

Las enfermedades respiratorias son variadas y, en este caso, tienen un parecido grande con las humanas: desde las más lenes ( rinitis, faringitis ) hasta las de más importancia como las que afectan a los bronquios e incluso la neumonía. Su detección es por la aparición de secreción ocular o nasal (más importante se es purulenta) aunque hay casos como en la neumonía en que puede no hacer signos externos. Otro signo es la fiebre que puede ser apreciada por la aplicación de la palma de la mano en el hocico ( el del perro si está sano, permanecerá frío y húmedo) o, con más precisión, por la aplicación del termómetro en el recto ( un grado mas que la temperatura humana es lo correcto). La medición es básicamente antibiótica con en específico determinado por el veterinario y cuya aplicación será de 7 a10 días de duración. Hay riesgo de muerte si no reacciona al tratamiento.

En Asturias está erradicada la rabia. Así lo determinó oficialmente la Conserjería de Medio rural del Principado de Asturias. Por lo tanto, la vacuna antirrábica ha dejado de ser obligatoria. Sin embargo, atrás vacunas( menos conocidas por no tener relación con la salud humana) son fundamentales para garantizar la vida de un animal de compañía, especialmente si es un cachorro. Entre las vacunas de los perros citaremos: hepatitis, leptospirosis, moquillo (en una vacuna trivalente) y la vacuna contra el parvovirus( que puede ir unida a las otras en una presentación tetravalente). En las de los gatos: herpesvirus, calicivirus y panleucopenia( en presentación trivalente), leucemia felina peritonitis infecciosa felina. Las edades y aplicaciones deben ser valoradas por un veterinario. La revacunación es necesaria para un profilaxis efectiva. El animal debe ser desparasitado para un efecto de la vacuna al 100%.

Los perros y gatos deben ser desparasitados externa e internamente. Los cachorros muy especialmente. La desparasitación interna de los mismos debe hacerse cada 15 días (“trilombrin” o “ alguno de los específicos ya citados en las enfermedades intestinales) y su precisión ( dosis y frecuencia) debe ser valorada por un veterinario. Las vacunaciones externas ( contra pulgas y garrapatas) son más estacionales ( primavera y verano ) pero también deben ser indicadas por el veterinario dada la toxicidad que acompaña a los principios activos( ejemplo: hay antiparasitarios muy adecuados para perros que resultan mortales para gatos). Tengamos en cuenta que una infestación masiva de pulgas puede producir anemia en el animal.

En la vejez del animal se presentan otro tipo de enfermedades que a más o menos plazo son irreversibles: las osteoarticulares ( artritis, displasia de cadera y una larga patología de lesiones de columna) que reducen la calidad de vida del animal porque afectan a algo para él esencial: la movilidad. Las cardíacas con un parecido con las humanas y con un tratamiento farmacéutico que sirve de paliativo bastante eficaz. Las renales que provocan por si solas un tercio de las muertes de los animales ancianos, especialmente cuando el fallo renal compromete a la propia función cardiaca. La perdida de visión y/o de oído ( no de olfato) es normal en la vejez y de suyo no es tan grave( pues un fallo orgánico aislado) salvo en lo que perjudica a la desenvoltura del animal.

Téngase siempre muy presente que un animal que por cualquier motivo se halle en riesgo cierto de muerte, no se debe permitir que llegue a ella tras un sufrimiento de horas, días o semanas y que puede ser evitado por su dueño que debe acudir a un veterinario para que le practique la eutanasia en vena que es absolutamente instantáneo y carente en absoluto de dolor. Un dueño/a responsable hará así el último acto de amor a su animal de compañía.