Antes de adoptar

El avance de la ciencia permite descubrir cada vez con más precisión que hay grandes parecidos vitales entre animales y personas.

Está claro el parecido entre las necesidades vitales básicas (comida, sueño, cobijo, reproducción). Por lo que a los animales se les debe proporcionar la comida suficiente, respetar su sueño y descanso, garantizar su cobijo y salvaguardar su parto y crianza. Esas son exigencias que comparten idénticamente personas y animales.

Pero hay más parecidos ya no tan evidentes pues más que al aspecto físico, afectan al psíquico. En efecto, los animales también se parecen a los humanos en el campo de las emociones y así tienen opciones a la alegría, a la agresividad, al miedo y a la propia depresión. No solamente experimentan el dolor físico. También el dolor moral, COMO SE VE CON CLARIDAD EN LOS ANIMALES ABANDONADOS.

Los animales salvajes deben ser respetados pero ese respeto consiste fundamentalmente en NO HACERLES NADA Y RESPETAR SUS HABITOS Y TERRITORIO.

Los animales domésticos, por depender del hombre, admiten y requieren la atención alimenticia y sanitaria (que debe ser facilitada siempre por un veterinario). Los cachorros exigen unos cuidados mucho más delicados. Los viejos y enfermos crónicos, antes de que su vida se acabe con sufrimiento, deben ser eutanasiados (por supuesto, sin dolor) por un veterinario.

Las personas que pretenden hacerse con un animal de compañía deben valorar si disponen tanto de espacio adecuado para el mismo, como del tiempo mínimo necesario para su alimentación, higiene y esparcimiento. En caso negativo, es mejor que desistan. Siempre es muy conveniente que sean varias las personas que se alternen en la responsabilidad de su cuidado.

Cuando, por la razón que sea, una persona debe deshacerse de un animal de compañía, lo ideal es que, con tiempo, le busque un nuevo dueño responsable. Si no hay nadie asequible, deberá llevarse al albergue, donde el servicio es gratuito y no se sanciona a nadie; por lo que no tiene sentido ninguna ocultación (llevarlo de noche, dar datos falsos, abandonarlo en la calle...)