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El Gobierno de Asturias y el Ayuntamiento de Oviedo cooperarán para culminar la ordenación urbanística de El Cristo-Buenavista esta legislatura

El presidente del Principado, Javier Fernández, el alcalde de Oviedo, Wenceslao López, y la consejera de Infraestructuras, Belén Fernández, han firmado esta mañana un protocolo de actuación que incluye una nueva fase de participación ciudadana y un concurso internacional de ideas.

El Gobierno del Principado de Asturias y el Ayuntamiento de Oviedo han suscrito hoy un convenio para afrontar la ordenación urbanística del espacio liberado en los barrios de El Cristo-Buenavista tras el traslado del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) a La Cadellada. Ambas administraciones se comprometen a trabajar conjuntamente y asumen un protocolo que incluye una nueva fase de participación y un concurso internacional de ideas. Según el calendario previsto, el diseño urbanístico debe estar finalizado en 34 meses, antes de que finalice la legislatura.
El convenio ha sido firmado por el alcalde de Oviedo, Wenceslao López, y la consejera de Infraestructuras, Belén Fernández. El espacio urbano que se ordenará está delimitado al norte por la calle Fuertes Acevedo, la Avenida de Buenavista y una serie de edificios residenciales situados entre las calles Fuertes Acevedo y Emilio Rodríguez Vigil; al sur, por la avenida del Cristo de las Cadenas, y un edificio residencial en "L"; al este, por la calle Burriana, la parcela ocupada por el centro de salud de El Cristo y el mismo edificio residencial, y por último, al oeste, por la calle Julián Clavería.
El protocolo divide las actuaciones en cinco fases: participación ciudadana (8 meses), concurso de ideas (8 meses), encargo y redacción de los documentos urbanísticos y medioambientales (10 meses), tramitación administrativa y aprobación de los documentos anteriores (8 meses) y ejecución de lo planeado.  De acuerdo con este calendario, la ordenación urbanística debe estar finalizada en 34 meses. El planeamiento también incluirá una previsión temporal precisa sobre la ejecución de las propuestas.
El Gobierno de Asturias impulsó la pasada legislatura un proceso de participación ciudadana. No obstante, el convenio prevé abrir otro proceso similar para recoger las propuestas de la ciudadanía, que en este caso liderará el ayuntamiento de Oviedo y que, a partir de las conclusiones de la consulta anterior, dote de contenido a principios como la apuesta por la diversidad de usos y dé una respuesta adecuada a las exigencias de accesibilidad y la promoción de diseños urbanos ejemplarizantes, sustentados en criterios de sostenibilidad económica, social y ambiental. Además, las orientaciones resultantes habrán de primar el carácter público de la actuación y evitar cualquier proceso especulativo.
Tras la fase de participación ciudadana se convocará un concurso internacional de ideas. Las bases del concurso incluirán baremos de puntuación objetivos para la selección de las propuestas que habrán de elaborar profesionales de disciplinas relacionadas con el urbanismo. El primer premio del concurso llevará aparejado el encargo de los documentos urbanísticos y ambientales u otros necesarios para el desarrollo de este espacio. El planeamiento aprobado contendrá una previsión temporal precisa sobre la ejecución de sus propuestas y un estudio económico suficientemente detallado.

A lo largo del procedimiento, cualquiera de las partes podrá plantear la conveniencia de que se implanten anticipadamente usos y actividades, provisionales o definitivos, en los edificios que se conserven o en los espacios libres de edificación. Previamente, habrá de determinarse   su viabilidad legal, técnica y económica, así como las fuentes de financiación.

Ambas administraciones acuerdan constituir una comisión de seguimiento paritaria integrada por tres representantes de cada una de ellas, que tendrá capacidad para adoptar decisiones, validar las fases del proceso, establecer usos y actividades e interpretar las cláusulas. Además, se comprometen a implementar los medios económicos necesarios para desarrollar las actuaciones que se les asignan, de forma que el primero se responsabiliza de la convocatoria del concurso de ideas, así como el encargo de los instrumentos urbanísticos y medioambientales necesarios para definir la ordenación futura del ámbito, mientras el segundo ejecuta el proceso de participación ciudadana, que habrá de culminar antes de que finalice el año.

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