El Día de América en Asturias

El 27 de junio de 1966 el Ministerio de Información y Turismo concede al Desfile del Día de América en Asturias la declaración de FIESTA DE INTERÉS TURÍSTICO (BOE 18 de agosto de 1966)

El 18 de enero de 1980 el Ministerio de Información y Turismo concede al Desfile del Día de América en Asturias la declaración de FIESTA DE INTERÉS TURÍSTICO NACIONAL (BOE 16 de febrero de 1980)

Historia de la fiesta

A finales de los años 40 , un artesano valenciano que hacía muñecos "gigantes y cabezudos", comentó refiriéndose a la Calle Uría de Oviedo: "...tienen ustedes una de las calles más bonitas de España para desfiles y cabalgatas".

La frase oída por el conocido pintor ovetense Alfonso Iglesias - autor de los personajes Alfonso, Telva y Pinin protagonistas de unas tiras cómicas que se publicaban en la prensa local casi a diario y contaron con mucha ironía la historia de Asturias - se consolidó en un gran desfile homenaje a la gran cantidad de emigrantes asturianos a América, que en verano volvían a Asturias y mostraban sus lujosos "haigas" por un Oviedo, por entonces muy poco motorizado.

La palabra "haiga" se refiere a los grandes coches americanos que nada tenían que ver con los escasos vehículos que por aquel entonces se veían en España. Deriva de una expresión que le atribuyen a los "ricos" que al ir comprar un coche solicitaban el más caro que "haiga". El vocablo se sigue utilizando hoy en día.

La idea no fué muy bien acogida en un principio por los problemas económicos que planteaba pero Alfonso Iglesias insistió en organizar el Desfile y empezó implicando a la Oficina de Emigración y a los alcaldes de las principales ciudades y villas de Asturias.

El primer desfile se celebró el 23 de septiembre de 1950 y congregó a miles de personas fascinadas por el lujo de casi 60 haigas engalanados de flores y banderas, nueve bandas de música y ocho carrozas desfilando por la calle principal. Las carrozas diseñadas por Iglesias representaban la despedida del emigrante, el barco que lo lleva a América, los países principales de destino- Cuba, México y Argentina-el regreso del indiano, ya rico, en un moderno avión , y a España, que le acoge.

Las crónicas de ambos lados del Atlántico la bautizaron como "la fiesta de las fiestas".

En el desfile de 1951 se incorporó el primer grupo folklórico , que se encontraba de gira por Asturias y fué añadido a última hora con tal éxito que desde entonces los bailes y las músicas de distintos países son uno de los elementos imprescindibles. Otras de las figuras que fueron incorporándose fueron personajes como los alfonsinos(personas disfrazadas de guitarras, maracas gaitas o panojas de maíz), o "las madreñettes"(unas majorettes vestidas con el traje típico asturiano, con la faldas muy cortas y calzadas con madreñas de madera).

A finales de los años 50 y comienzos de los 60, la emigración comenzó a orientarse hacia Europa y eso se trasladó al propio desfile. Los tiempos cambiaron y el desfile también, y los haigas dejaron de venir y comenzaron a acudir grupos folklóricos de Alemania, Bélgica o Suiza que compartían protagonismo con los clásicos de México, Argentina o Chile.

El Día de América en Asturias siguió creciendo en miles de espectadores, en extensión, en calidad y en presupuesto. De las 102.634 pesetas que costó en 1950 a más de 25 millones que cuesta hoy. Diplomáticos, políticos de todos los colores y personalidades de distinto carácter y rango vienen hasta Oviedo a participar en el "Desfile de América en Asturias" en el que participan casi dos mil personas y al que asisten durante todo el recorrido multitudes de personas.

Es enorme la cantidad de material de todo tipo acumulado en la Sociedad Ovetense de Festejos. Aunque la sociedad evoluciona, las fiestas han cambiado y el indiano ya no es aquella figura inmensa de riqueza que regresaba a una España pobre, el desfile goza de muy buena salud y pertenece a una parte entrañable de la memoria colectiva de Asturias.

Callejero